La ausencia de las pausas (1)
Anaya mira fijamente su libreta, sosteniendo con fuerza el bolígrafo. Pasaron dos largos minutos. No recuerda qué iba a escribir. La mente en blanco se resiste a traer de vuelta sus ideas. Esta parálisis le impide avanzar en su trabajo. Van dos veces hoy que me quedo así, como congelada,